Así debes leer la etiqueta de un alimento

Así debes leer la etiqueta de un alimento

No hace falta ser un experto en alimentación para saber si un producto es saludable o no. Los alimentos están compuestos por diversos tipos de nutrientes, como los carbohidratos, las grasas, las proteínas, los minerales, o el agua, entre otros. A su vez, dentro del grupo de los carbohidratos, estarían los almidones, los azúcares y la fibra.

El etiquetado nutricional nos indica en primer lugar, el valor calórico o valor energético que aporta al organismo ese alimento, expresado en KJ (kilojulios) y en Kcal (kilocalorías), es decir, las calorías (la energía) que obtiene nuestro organismo al ingerir un alimento.

En segundo lugar, la composición de determinados grupos de nutrientes (grasas totales y saturadas, hidratos de carbono y azúcares, proteínas y sal). Todo ello es importante para que nuestra dieta sea lo más saludable posible.

¿Cómo saber cuándo un alimento es más sano?

El etiquetado nutricional se expresa siempre por 100 gramos o por 100 mililitros, según sea un alimento sólido o líquido. Además, precisa que hay varios datos que son obligatorios: valor energético, cantidad de grasas, cantidad de ácidos grasos saturados, cantidad de hidratos de carbono, cantidad de azúcares, cantidad de proteínas y cantidad de sal.

En la actualidad, hay mucha diversidad respecto a sus composiciones nutricionales, de forma que hay alimentos más sanos, y otros que no por sus contenidos en grasas, azúcares, o sal, por ejemplo, y que debemos controlar (moderar) su consumo y no sobrepasar unas ciertas frecuencias.

¿Qué debemos mirar en una etiqueta?

La fracción dulce: Si la cantidad de azúcar es muy elevada, seguramente el producto lleva azúcares añadidos. Suele ser habitual en bollería industrial, helados, dulces, pero también en embutidos.

La fracción de grasas saturada: Es importante identificar si hay presencia de aceite de palma, una de las grasas saturadas más nocivas para nuestra salud.

Los gramos de sal: Si un producto lleva dos gramos de sal por cada cien gramos, ya estamos en porcentajes altos. Hay que potenciar el consumo de productos bajos en sal.

La proporción de fibra vegetal: Para que un alimento sea saludable debería tener una porción de fibra vegetal entre el 3% y el 10%.

La fracción proteica: Si vemos que algunos productos hechos de carne tienen una fracción proteica muy baja, comparada con otros del mismo lineal, deberemos sospechar.

Desde hace ocho años este dato aparece recogido de forma oficial en el Reglamento 1169/2011 de Información al consumidor, donde aparecen las siguientes ingestas de referencia: valor calórico 2000 Kcal., grasa total 70 gr., ácidos grasos saturados 20 gr., hidratos de carbono 260 gr., azúcares 90 gr., proteínas 50 gr., y sal 6 gr. “Ésas son las cantidades que debe ingerir un consumidor medio a diario.

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